//Juan Arias y Cañonero dos grandes del hipismo venezolano
Juan Arias

Juan Arias y Cañonero dos grandes del hipismo venezolano

Juan Arias el entrenador que estremeció a Venezuela.

Juan Arias

Cada mes de Mayo en Venezuela es especial por tratarse de un periodo puntual de la historia hípica.

Dos nombres: Juan Arias y Cañonero enaltecieron a Venezuela en los hipódromos de Estados Unidos.

Una hazaña digna de recordar, celebrar y contar a las nuevas generaciones del hipismo criollo.

El triunfo del caballo norteamericano Cañonero II, que corría en Venezuela para el propietario Pedro Baptista, alcanza una victoria el 1 de mayo de 1971 que estremece al país.

Juan Arias

Este hombre oriundo del estado Yaracuy se grabó en la memoria de los venezolanos por ser un excelente entrenador.

Comenzó sus estudios para entrenar caballos en 1955.

Su aprendizaje inicia con Manuel Suárez, posteriormente pasa a la cuadra de Juan Pablo Miño. Finaliza su periodo de aprendizaje con el Teniente Coronel Roque Yoris y José Rosendo Fernández.

Para agosto de 1959, luego de egresar de la promoción Dr. Antonio Cuadrado, comienza su carrera como entrenador figurando cuarto con su yegua Confusa y posteriormente el Sr. Guillermo Schael le confía los primeros caballos para que los entrenara.

Estos eran Atahualpa, Macapita, Pámpano y Doña Laura. Con el primero de los nombrados obtiene su primer triunfo con el jinete Rogelio Cortez.

Con el pasar de los años la experiencia le hizo merecedor de diversos triunfos dentro y fuera de Venezuela.

Este criollo gana el Derby de Kentucky de 1971 con el caballo Cañonero, de quien hablaremos en los próximos párrafos.

Así también lo condecoran y felicitan hasta la fecha por sus hazañas.

Por poco se convierte en el primer entrenador venezolano en ganar la Triple Corona de Estados Unidos.

Todo lo que ha logrado el yaracuyano es a base de constancia, dedicación y sacrificio.

Todavía existe en el recinto de ganadores del Hipódromo de La Rinconada, una placa que habla de la grandeza de Juan Arias, Gustavo Ávila y Cañonero, pues sin duda alguna ha sido una de las glorias más importantes del deporte ecuestre nacional.

Cañonero

Cañonero nace el 24 de abril de 1968, siendo un descendiente de Pretendre en Dixieland II, es comprado por el criador Luis Nava para que corra en La Rinconada, en Caracas.

Para entonces podían correr con regularidad caballos criollos con importados, medida que cambió en 1975.

Nava consigue un comprador en Baptista, quien se lo entrega al entrenador Juan Arias y gana como dosañero en 1970 pero como tresañero no tuvo una actuación brillante.

Afortunadamente, el caballo tenía las puertas abiertas para competir en la Triple Corona de Estados Unidos y con esa posibilidad se corrió la aventura.

El narrador hípico Aly Khan, siempre cuenta con humor lo que le dijo a Baptista cuando supo sus intenciones de llevarse a Cañonero hacia la triple corona:

“De ilusiones también se vive”.

El portal Anécdotas Hípicas Venezolanas narra cómo llega el caballo en precarias condiciones al hipódromo de Kentucky.

Rumbo al Derby

Recordemos que el Churchill Downs es el primer escenario donde se corre por la Triple Corona de Estados Unidos.

Tras un aspecto descuidado y bajo en peso, Cañonero no es visto como buen candidato para ganar la carrera, de hecho, es totalmente desestimado.

No obstante cuando se establece en suelo norteamericano ocurre una rápida mejora en él, lo suficiente para causar una de las grandes sorpresas en la historia de la “Carrera de las Rosas”.

Lo que nadie se imaginaba es que este ejemplar iba a llenar de gloria a Venezuela.

Cañonero se convierte en esperanza y orgullo de todo un país que esperaba verlo completar las tres gemas de la Triple Corona.

Incluso, cuando se alza con el Derby de Kentucky la gente no lo podía creer.

Nadie pensaba que el caballo que venía de Venezuela, con desgaste, en malas condiciones iba a ser el ganador del Derby ese año.

Por lo tanto aquel 1 de Mayo quedó inmortalizado en la historia hípica venezolana y mundial.

El triunfo

En aquel entonces no existía internet y las redes sociales para informar sobre quién había ganado o perdido la carrera.

La inmediatez se vivía a través de la prensa escrita y había que esperar un día para conocer las noticias.

Aunque esta competía con la televisión vía satélite.

La hazaña de Juan Arias y Gustavo Ávila se supo al día siguiente de haber ganado la carrera.

“Se dice que Baptista, quien no estuvo en la carrera, recibió llamadas telefónicas sobre el triunfo del ejemplar y pensó que eran bromas. Pero al rato ratificó la grata realidad”, reseña e portal de http://www.radiomundial.com.ve.

Cañonero se vuelve entonces un ídolo en Venezuela.

Por primera (y hasta ahora única vez) un jinete y un preparador venezolano han ganado el Kentucky Derby, primer tramo de la triple corona de Estados Unidos.

Dos días antes de la carrera (Debry), el caballerizo Juan Quintero, después de cepillar al caballo, dijo: “Este caballito es el mismo de Caracas. ¡Está que corta!”.

Arias y Ávila se rieron con optimismo y más aún cuando inesperadamente los visitó el señor Hank White, experto criador, un verdadero hombre de caballos.

Buen prospecto

En ese momento Juan Quintero le estaba diciendo a Arias que “a lo mejor es una locura, pero estos caballos gringos tendrán que volar si quieren ganarle a Cañonero”.

Hank White les dijo que el caballo es buen corredor clásico y como potro estaba resplandeciente para la carrera que se le avecinaba.

Además acota que el padre de Cañonero, Pretendre, era muy bueno en las pistas de carreras.

Así que con estas palabras el caballo estaba listo para la justa. Tenía buen ánimo y fuerza para hacerlo.

En efecto ¡lo logra, gana el Kentucky Derby de 1971!

Míralo a continuación en este video:

Este caballo sorprende al mundo con esta hazaña y hoy 7 de mayo de 2019 recordamos que hace 48 años Venezuela es exaltada en lo más alto.

Tanto por el caballo como por el jinete también venezolano Gustavo Ávila y el entrenador Juan Arias.

Segunda gema para Cañonero

Luego de su asombroso debut en el Kentucky Derby Cañonero se alza con la segunda gema de la Triple Corona, el Preakness Stakes.

El público esperaba que este equino completara el Beltmont Stakes para quedarse con la Triple Corona pero no pudo completar la hazaña.

Pero para el recuerdo ha quedado esta gran historia. Sin embargo, es lamentable que el caballo no haya podido ganar la última carrera.

Estaba desgastado y su condición de salud no le permitiría ganar la justa. Efectivamente ello le pasó factura y sólo completó dos de tres carreras.

A pesar de ello Cañonero sigue siendo uno de los mejores caballos que han pasado por la hípica de Venezuela.

El caballito de La Rinconada

Recordemos que Cañonero llega para correr en el Hipódromo La Rinconada en Caracas, donde tiene una buena carrera.

Hasta que es llevado a Estados Unidos para participar en la Triple Corona.

Así que esta historia real, la leyenda del caballito de La Rinconada, concluye con un valiente y noble cuarto lugar en la tercera gema de la Triple.

Se trata del agotador Belmont Stakes de Nueva York.

Generalmente los caballos que llegan a esta instancia es porque han tenido una actuación brillante y Cañonero la tuvo pero lamentablemente a esta cita llega con una pata lesionada.

Cañonero corre el Belmont con tres patas, pues entró y salió de la pista completamente cojo.

A su salida se evidenciaba una severa lesión en uno de sus remos posteriores.

Peor aún así luchó y peleó la punta durante dos mil metros, sin embargo fue perdiendo fuerzas al entrar en la recta final.

El dolor tan intenso que sentía el caballo es lo que lo aleja de ser el primero en llegar a la meta.

Quedó imposibilitado y no pudo completar la conquista soñada de al Triple Corona Estadounidense.

A continuación les dejamos este video sobre la grandeza de Cañonero, Ávila y Juan Arias.

 

 

 

 

 

 

Fuentes consultadas:
https://www.pinterest.com/gustavomirabalcastro/
https://www.flickr.com/photos/161015276@N06/33569658188