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Ron Turcotte el jinete que condujo a Secretariat

Ron Turcotte es el nombre del jockey que montó a Secretariat

Ron

Todos conocemos la historia del Gran Rojo pero también es necesario conocer la vida del jinete.

Puesto que durante una competencia todo el mérito no es sólo del caballo sino que es resultado de la conducción y presión que ejerza el jockey.

Hoy conocerás la historia de Ron Turcotte, el jinete con el que Estados Unidos y el mundo vio correr a Secretariat.

Ron el jinete que “voló” con el caballo de Chenery

Ron siempre será un atleta de lujo…

El corredor de Secretariat está radicado en su ciudad natal de Grand Falls, New Brunswick, Canadá, con su esposa Gaëtane y sus cuatro hijas.

Es un hombre muy admirado por su fuerza de voluntad.

Actualmente, a sus 77 años, es un defensor de las personas con discapacidad y ayuda a recaudar fondos para programas de discapacidad.

Turcotte, quien permanece en silla de ruedas, ha inspirado a muchas personas para seguir adelante y no dejarse morir en vida tras un accidente.

Incluso, hace apariciones en público para recuardar fondos para el Fondo de Jinetes para Discapacitados Permanentes (PDJF) el cual proporciona ayuda otros corredores lesionados.

Ron entre los grandes

Tanto caballos como atletas suelen ser condecorados con un máximo galardón o distinción…

Y en el caso de Ron Turcotte estamos hablando de sus hazañas como deportista la cual le hacen formar parte de El Salón de la Fama-

Turcotte es ingresado al Museo Nacional de Carreras y al Salón de la Fama en 1979.

Mientras que en 1980 es elegido para ingresar al Salón de la Fama del Deporte de New Brunswick así como es ingresado al Salón de la Fama del Deporte de Canadá, ese mismo año.

Es decir que lo vemos e 3 salones de la fama distintos y con gran reconocimiento.

En 1984 se convierte en el primer galardonado con el Premio Avelino Gomez Memorial que se otorga anualmente al jockey que nació en Canadá.

Fue criado en Canadá y es un cliente habitual del país así como ha realizado importantes contribuciones al deporte.

En 2015, se inaugura una estatua del Gran Secretariat y Turcotte que cruza la línea de meta en Belmont Stakes, en Grand Falls, New Brunswick , la ciudad natal de Turcotte.

Paralizado pero no sentenciado

Generalmente cuando una persona tiene un accidente suele castrarse y aislarse del mundo entero.

En este sentido vemos casos de personas que confinan todo su potencial a una silla de ruedas, una cama, un lugar etc.

Particularmente en el caso de Ron éste se ha dedicado a ayudar a otros atletas en su misma condición, los ha motivado y enseñado que sí se puede tener una vida normal en medio de la discapacidad.

Lo cual es algo admirable porque habla de su fuerza de voluntad y determinación.

Cualquiera puede pensar que tras esta cantidad de logros las victorias seguirían.

De hecho, su casa está llena de trofeos, sin embargo, un giro inesperado cambia todo.

La carrera de Ron Turcotte termina en 1978 luego de una caída de su caballo, la Bandera del Golfo de Leyte, al comienzo de una carrera en Belmont Park.

Las lesiones que sufre resultan tan graves que el jinete queda parapléjico.

Afortunadamente esta tragedia no impide que Ron siga adelante con su vida y empiece a replantearse todo nuevamente.

Un giro tan repentino es capaz de descomponer mental y emocionalmente a cualquier persona, sin embargo, Ron Turcotte decide vivir.

Y esa decisión ha hecho que se convierta en inspiración para muchos otros atletas que por alguna razón poseen alguna discapacidad.

El comienzo de su sueño

El canadiense comienza su carrera en Toronto durante el EP Taylor ‘s Windfields Farm en 1959.

Inicialmente sólo era un paseador de caballos, más en poco tiempo estaba usando uniforme y obteniendo triunfos.

Ell jockey vive la experiencia como jinete aprendiz y monta hasta lograr su primera victoria.

La misma ocurre en el Northern Dancer de Windfields.

Posteriormente gana de forma prominente con el caballo Tom Rolfe en Preakness Stakes, en 1965. 

Aquí comienza a subir como la espuma su carrera y sin importar qué pasara más adelante él sólo siguió disfrutando del placer que brinda montar a caballo.

Después de esto se le presenta la oportunidad de trabajar con el entrenador canadiense Lucien Laurin en el hipódromo de Laurel, Maryland.

El resultado de esta combinación laboral trae consigo la victoria de 1972 cuando conduce a Riva Ridge a la victoria en el Derby de Kentucky y el Belmont Stakes.

Seguidamente empieza su carrera como jinete profesional e internacional. Su nombre comienza a sonar y se vuelve un buen candidato para montar caballos.

Cuando su carrera alza vuelo también llegan las oportunidades.

La prensa empieza a escribir sobre él, sus logros, momentos no tan buenos y las posibilidades de ir más lejos se presentan.

Gana la Triple Corona

La máxima gloria para un jinete en Norteamérica es ganar la Triple Corona.

Hazaña que no sólo los catapulta a la fama sino a la historia del deporte ecuestre en ese país.

Así como también del mundo.

Llega el año 1973, y con él el reconocimiento tras conquistar las tres gemas que componen la Triple Corona estadounidense.

Sorprendentemente la dupla conformada por Ron Turcotte y Secretariat hace un hito en la historia hípica y bate récord.

Todos los amantes del deporte ecuestre recuerdan que Secretariat «casi voló» en la carrera de Belmont, donde gana por 31 largos por delante del campo.

Los tiempos dejados por este jinete con su caballo son realmente asombrosos y no hay quien los haya mejorado.

Récord mundial para los 2.400 metros en pista de arena, de 2.24.00.

Reconocimientos

Tras esta brillante carrera es elegido con el prestigioso premio George Woolf Memorial Jockey Award.

Este galardón honra a un piloto cuya carrera y conducta personal sirve de ejemplo para los demás participantes en el deporte de las carreras de pura sangre.

A raíz de todo ese éxito y premios con que su valor como jinete se eleva, es la primera persona nombrada miembro de la Orden de Canadá.

Lo cual constituye un gran honor para los jinetes de carreras pura sangre.

No se dio por vencido

Una de las cosas que hace admirable a Ron en la actualidad es la tenacidad que ha demostrado frente a la adversidad.

Se caracteriza por ser un hombre positivo, alegre y entusiasta.

De hecho, a lo largo de su historia con Secretariat él nunca se da por vencido cuando el caballo no competía como se esperaba.

Ron hace que el animal gane seguridad, resistencia y aumente su velocidad.

Incluso, la carrera de el Gran Rojo inicia con una derrota, la cual marca el inicio de una nueva etapa en la que el animal alcanza 5 victorias seguidas.

Los tiempos dejados por este impetuoso animal, su carisma, belleza alazán y velocidad hicieron que tanto el caballo como el jinete pasaran a la historia norteamericana como dos grandes.

El día llegó y todos estaban atentos esperando lo que pasaría en Belmont Stakes…

El escenario estaba lleno. Habían pancartas con el nombre Big Red (Gran rojo), Go Big Red (Vamos Gran Rojo), la emoción y la adrenalina estaba a millón.

Entonces ocurrió lo inimaginado. El hijo de Bold Ruler estaba por dar un espectáculo inolvidable.

El Jockey de Secretariat, Ron Torcotte, hizo la conducción de su vida, aquella tarde del 9 de Junio de 1973, cuando montando al pupilo de Meadow’s Stable, Secretariat, se impuso por 31 cuerpos en la Triple Corona Americana.

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes consultadas:
https://www.pinterest.com/gustavomirabalcastro/
https://www.flickr.com/photos/161015276@N06/33569658188